martes 14 de diciembre de 2010

Pequeñas nueces


Cuando los problemas nos abruman

Y la tristeza nos asfixia,

¿Dónde encontramos la voluntad

Y el coraje para continuar?

La respuesta puede venir

En la voz de un amigo,

En un encuentro casual con un libro

o proveniente de la fe personal.

Para Janette, la ayuda vino desde su fe,

Pero también vino de una ardilla.

Poco después de su divorcio

Janette perdió a su padre,

Y entonces, su trabajo.

Ella tenía muchos problemas financieros

Pero Janette no solo sobrevivió

Sino que encontró la salida a su situación.

Y ahora ella dice que la vida es buena otra vez.

¿Cómo esto pudo pasar?

Ella me contó esa tarde de otoño

Que cuando estaba en su nivel mas bajo,

Observó a una ardilla

Almacenar nueces para el invierno,

Una a la vez,

Para después llevarlas al nido.

Ella pensó:

“Si esa ardilla puede cuidarse de sí misma

con el duro invierno viniendo,

yo también podré.

Una vez que rompí mis problemas

en pequeños pedazos

fui capaz de llevarlos,

al igual que la ardilla,

Uno a la vez.”